El emprendimiento ferroturístico, hoy de renombre mundial, nace por iniciativa de las autoridades del Ferrocarril General Belgrano quienes a fines de del año 1971, resuelven hacer correr un tren con un coche motor Ganz-Mavag de alta montaña experimental con funcionarios y periodistas, que pergeño la idea de un tren turístico entre Salta y el Kilómetro 1.350, o sea el Viaducto La Polvorilla. La idea y la gestión se consolidaron  meses después por la tenacidad de la Cámara de Hoteleros y la voluntad de las autoridades ferroviarias de Salta.

Según el periodista y escritor Luis Borelli, el nombre ͞Tren a las Nubes͟ se debe a un filme en colores realizado por dos camarógrafos tucumanos que, en la década del ’60 antes de la explotación turística- hicieron el tramo Salta / Socompa a bordo del tren. Cuando llegaron al Viaducto La Polvorilla, la máquina hizo una descarga lateral de vapor que, por consecuencia de la baja temperatura del lugar, no se disipó rápidamente y quedó flotando por unos momentos en el aire puneño. El trabajo realizado fue ofrecido al Ferrocarril que luego lo cedió al periodista del Diario Clarín Emilio Petcoff, para que hiciera el guión del documental. El reportero, al observar la filmación, se vio atraído por el chorro de vapor que abrazó a la máquina en La Polvorilla y tituló a ese trabajo ͞Tren a las Nubes͟. Posteriormente, Ferrocarriles Argentinos adoptó ese nombre para el único emprendimiento turístico ferroviario que tenía el país en ese entonces, que recorría 217 km del Ramal C14.

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